Existen cerraduras con muesca, cerraduras sin muesca, cerraduras móviles, cerraduras magnéticas, cerraduras especiales, cerraderos y cerrojillos. La elección depende del tipo de puerta, el nivel de seguridad requerido, el espesor del vidrio y la forma de instalación.
Una cerradura con muesca requiere mecanizar el vidrio para su instalación. Una cerradura sin muesca permite resolver determinados montajes sin realizar ese tipo de mecanizado. La elección depende del diseño de la puerta, del sistema de cierre y de las necesidades del proyecto.
Depende de cada modelo. La ficha técnica debe indicar los espesores de vidrio compatibles, las medidas necesarias y, si aplica, el tipo de fresado o muesca requerida.
Sí. Las cerraduras, cerraderos y cerrojillos para vidrio son habituales en oficinas, comercios, espacios interiores, divisiones acristaladas y proyectos donde se necesita controlar el acceso o mejorar la seguridad.
Hay que valorar el tipo de puerta, el grosor del vidrio, el nivel de seguridad, el tipo de apertura, la compatibilidad con el cerradero y el acabado. En caso de duda, es recomendable consultar con GEDASA para evitar incompatibilidades.